Un carrilano o transeúnte ayudado de toscos y rudimentarios objetos relata la historia de la balsa donde pesca una cigüeña.
Él mismo cree ser una cigüeña. ¿Está loco?
Canta:
“Soy carrilano, ave de paso
mientras me quede una sola
pluma seguiré volando.”
El espectáculo supone un viaje a la esencia del títere y profundiza en la relación entre títere y titiritero.
Alberto Gambino ha creado la música del espectáculo.
Acaba de recibir el premio “San Miguel” al mejor espectáculo de Sala de la Fira de Teatre de Tárrega 2005.